Puede que de entre todos los oficios de creación artística que existen, actuar sea uno de los más complicados. En escena, ya sea ante las cámaras o sobre un escenario, entran en conflicto los sentimientos reales de la persona con los que debe expresar a través del personaje. Es una delgada línea que puede verse afectada por mil factores, pero, el profesional en cuestión, debe saber controlarlos todos y ceñirse a lo que se le pide en cada secuencia. Si, por lo que sea, se está teniendo un muy mal día, se está enfermo o incluso si se ha recibido una terrible noticia, todo eso debe quedar enterrado para que solamente se reflejen las emociones del personaje. Algo bastante difícil que no se tiene en cuenta cuando valoramos productos cinematográficos, televisivos y culturales, puesto que esperamos que los actores siempre nos den el 110% de su talento y representen historias que nos podamos creer.
A veces, por reveses de la vida, muchos actores famosos deben alejarse de la interpretación porque ya no son capaces de concentrarse en su trabajo como a ellos les gustaría. Ya no pueden dar toda esa capacidad y deben atender a otras obligaciones de la vida para poder seguir adelante. Sus películas, por suerte para todos, son eternas, por lo que podemos disfrutarlas siempre que queramos. Rick Moranis, recientemente, ha anunciado que va a volver a la gran pantalla para rodar la secuela de Cariño, he encogido a los niños. Después de 26 años, uno de los actores más míticos de la comedia que hemos podido ver en cintas como Cazafantasmas, vuelve al ruedo.
Su caso de retiro, sin embargo, no ha sido el único. Es por ello, por lo que aquí repasaremos algunos casos en los que actores y actrices tomaron la decisión de alejarse de la actuación para centrarse en sus vidas personales.
Rick Moranis
Ya que hemos empezado nombrándole como ejemplo, empezaremos por él. A finales de los noventa, allá por 1997, Moranis gozaba de bastante reputación actoral; habiendo formado parte del elenco de la ya nombrada Cazafantasmas (ambas entregas), La tienda de los horrores, y su mítica trilogía de Cariño, he encogido a los niños, que luego derivó a Cariño, he agrandado al niño y Cariño, nos he encogido a nosotros mismos. Sin embargo, su mujer falleció de cáncer y le dejó viudo con dos hijos. Fue entonces cuando el actor tomó la decisión de dejar sus labores como actor y centrarse en la educación de sus dos hijos. Compaginar el trabajo de actor y la familia, estando por lo menos solo, es prácticamente imposible. Por lo que Moranis, dejó las cámaras para pasar a ocupar el papel de padrazo en la vida real.
Kel Mitchell
Uno de los protagonistas de Good Burger (1997, Brian Robbins), Kel Mitchell, era una de las caras más populares de Nickelodeon, con la serie Kel y Kenan. Sin embargo, por motivos que no conocemos del todo, se divorció de su mujer y cayó en una gran depresión. Alejándose así del mundo del espectáculo y dándose a la bebida y a las drogas para superar su crisis personal. Por suerte, ya está rehabilitado y actualmente trabaja como técnico de grabación. No puede volver al mundo de la interpretación porque, de entre otras cosas, ya no hay sitio para él. Su etapa como actor ya pasó.
Jack Gleeson
Seguramente os sonará más por su interpretación como Joffrey Baratheon. Jack Gleeson dio uno de los mejores personajes de Juego de Tronos, pero la representación tan perfecta que brindó como un rey malvado, despiadado, odioso y sin escrúpulos hizo que la audiencia masacrase al actor constantemente. Gleeson no podía ni pisar la calle porque la audiencia solamente le decía cosas negativas de su personaje. Y, si ese fue el efecto que creó, es que el personaje no podía estar mejor interpretado, puesto que cumplía con todos y cada uno de los requisitos que este debía tener a la perfección. Las críticas tan negativas hacia su personaje le afectaron tanto que tomó la decisión de dejar de ser actor para dedicarse a los estudios. Actualmente realiza algún que otro papel menor en obras de teatro, pero está alejado de las cámaras y las series o películas. Al menos, por el momento.
Greta Garbo
Una de las actrices más destacadas de lo que ahora llamamos cine clásico. Greta Garbo, a pesar de ser una de las caras más reconocidas del Star System de Hollywood, no amaba su profesión (un caso parecido al de Harrison Ford, pero mucho más extremo). De hecho, para mantener lo máximo posible su privacidad, procuraba dar las mínimas conferencias y entrevistas posibles. Manteniendo su intimidad muy resguardada. Pero en el momento en el que estrenó La mujer de las dos caras, decidió dejar su carrera como actriz. El motivo más conocido es, precisamente, porque le “agobiaba” ser una actriz tan popular. Pero puede ser que las duras críticas que recibió la película hicieran que Garbo se alejase de la gran pantalla. No soportó que estas fueran tan severas y no quiso saber nada más del cine ni de Hollywood.
Cameron Díaz
¿Quién no ha visto nunca una película de Cameron Díaz? Desde el mismo momento en el que empezó a trabajar para Hollywood, con La máscara (junto con Jim Carrey), la actriz se convirtió en una imprescindible para las comedias y películas románticas. No obstante, Cameron Díaz aseguraba que se sentía perdida y no sabía quién era ni qué buscaba. Sentía un gran vacío que cada vez la llevaban a realizar menos trabajos, y es que la actriz siempre ha estado involucrada en la misma temática (mayormente) y encajada en un prototipo de papel. Debido a esa sensación de estar perdida, Díaz tomó la decisión de dejar la actuación después de Sex Tape y dedicarse a sí misma. Se ha dedicado a escribir libros y llevar una vida sana alejada de Hollywood y las cámaras.
Kirk Cameron
Conocido sobre todo por su papel en Growning Pains, Kirk Cameron no pasó por una racha demasiado buena. El actor fue despedido de la serie debido a su adicción por las drogas. A partir de entonces, Cameron fue cuesta abajo con todos sus proyectos y ya no pudo realizar nada más. Ingresó en una clínica de rehabilitación para salvar su vida y, después, una vez bien, no quiso volver a acercarse a las cámaras por un motivo: se volvió pastor evangélico. Al parecer, el camino que debía seguir el actor era ese si quería no volver a tocar las drogas y convertirse en una mejor persona.
Brendan Fraser
Se convirtió en uno de los favoritos del público desde que protagonizó la trilogía de La Momia iniciada en 1999 por Stephen Sommers. Era considerado hasta uno de los hombres más bellos del mundo, pero una terrible fatalidad cambió su vida para siempre. Su madre falleció de cáncer y, a partir de entonces, el actor ya fue incapaz de poder ponerse frente a una cámara. Esa pérdida, lógicamente, le afectó mucho y se mantuvo alejado del mundo del cine. Cambió radicalmente su aspecto físico, suponemos que por la depresión, y hasta la fecha no ha trabajado. Aunque ahora está intentando volver al mundo del espectáculo poco a poco con series de TV y mantenerse así conectado a su profesión. Pero nunca al mismo nivel protagonista de antaño.
Hayden Panettiere
Aunque nunca haya dejado “del todo” su carrera como actriz, lo cierto es que Hayden Panettiere ha pasado por épocas muy crudas que la han mantenido alejada de la actuación más tiempo del que, seguramente, ella hubiera preferido. La vida de la actriz cambió cuando esta tuvo una hija y fue ingresada en una clínica por depresión postparto. Algo que la mantuvo mucho tiempo inactiva y la cambió para siempre. Posteriormente, cuando ya parecía recuperada, se topó con otro enorme problema: su novio, el actor Brian Hickerson, la maltrataba con violencia de género. De hecho, actualmente todavía lo hace, según algunas noticias. La actriz, ahora mismo, solamente realiza colaboraciones o papeles pequeños, puesto que no se siente dispuesta a protagonizar films como La noche de su vida.
Amanda Bynes
Actriz que se labró gran parte de su popularidad durante su adolescencia, sobre todo con la serie de TV de los noventa Todo eso y más. Pero su carrera duró más bien poco cuando fue acusada de consumir drogas y ser adicta a la bebida. Al contrario que otras estrellas, Bynes no lo superó y cayó en un gran pozo de adicción a los estupefacientes. Ahora, Bynes asegura que está “limpia” y le gustaría volver a las actuaciones, pero lo cierto es que no hace ningún papel desde 2010, con Rumores y mentiras con Emma Stone.
Gene Hackman
Puede que sea el caso que mejor resume las terribles presiones a las que están sometidos algunos actores de éxito en Hollywood. A Gene Hackman no le ocurrió ninguna desgracia per sé, sino que su vida se estaba volviendo un infierno por culpa del cine. Después de ganar dos Oscars, el actor confesó que cada vez sentía presiones por parte de la industria. Cada vez el nivel subía más y había más estatus que mantener y más que trabajar. Un círculo que le agobiaba muchísimo y que decidió dejar para centrarse en escribir novelas y vivir tranquilo. No fue porque no amase su profesión, sino porque el nivel de ansiedad que debía manejar para poder dedicarse a ello terminaron con él. Y así, Hollywood, perdió a otro gran actor por asfixiar demasiado.
¿Qué actor o actriz echas de menos en la gran pantalla? ¿Conoces algún caso más?